domingo, 19 de julio de 2009

Esto hay que celebrarlo!

QUE SOMOS COLOMBIANOS.

Que fue un colombiano el que pasó todas las fiestas a los lunes para que los fines de semana fueran más largos.

Que tenemos una montaña nevada al lado del mar y que tenemos un volcán nevado.

Que contamos siempre con el divino niño.

Que tenemos dos océanos.

Que todavía se puede almorzar bien con $2.500

Que en cualquier semáforo se pueden comprar flores.

Que tenemos un premio novel de literatura.

Que sabemos cantar un gol con pasión.

Que queremos, podemos y no nos da miedo.

Que jamás negamos la tierrita.

Que fabricamos dulce de todas las frutas.
Que cuando no podemos ganar, empatamos.

Que no nos varamos ni aqui, ni en ningún lado.

Que no tenemos mujeres feas.
Que apenas termina una feria, comienza otra.

Que no importa lo que suene, bailamos.

Que cuando la fiesta se pone alegre no hay nada que la acabe.

Que tenemos la mina abierta de carbón más grande del mundo.

Que tenemos deportes que nadie más juega como bolo criollo, tejo y rana.

Que hacemos un reinado por cada hortaliza que existe.

Que somos el único país del mundo que tiene mamón, guama, mangostino, madroño, pitaya y feijoa.
Que si pecamos y rezamos, empatamos.

Que sólo bastó que se rompiera un florero para independizarnos.

Que nuestros platos tipicos incluyen cosas de todos los grupos alimenticios posibles.

Que según no sabemos quien, nuestro himno es el segundo más bonito del mundo.

Que cada vez que nos preguntan que tiene de bueno Colombia, tenemos millones de cosas buenas que decir.

Nuestro primer 20 de Julio en Canadá, sólo puedo decirles, que encontré un recorte del periódico vanguardia liberal con fecha del 20 de Julio de 2003. Y hasta hoy entendí porque mi esposo le hizo un espacio a ese papel amarillento y viejo en nuestras apretadas maletas. Contiene el texto que escribí anteriormente, una publicidad de cerveza aguila, sin igual y siempre igual.

Esto hay que celebrarlo!!!

sábado, 4 de julio de 2009

En casa.

Como andaba contando en el post anterior, llevabamos una semana en Canada, haciendo papeleo (les demarches que llaman aqui) y buscandonos un apartamento. El día que lo encontramos estabamos en el SANA. Nos pasaron la ficha "técnica" de un apartamento, un tres y medio, ubicado en el centro, arriendo 370$ Electricidad un promedio de 70$ y los datos de quien es hoy nuestro casero, don Carlos.

Llamé a ese numero sin la más miníma gana, estaba desilusionada del fracaso que resultó ser el apartamento #4. No hubo respuesta. Que bien, estaba llamando sólo para que el benévolo del SANA que encontró el apartacho no se sintiera mal. A los cinco minutos la secretaria me pasó una llamada: "Madame Corzo? Je crois que c'est pour vous, c'est le propietaire de l'appartement que vous avez contacté il y a une minute".


Vista desde el balcon delantero.

"Merci" Respondí yo sin convicción y queriendo ahorcarla por el exceso de agilidad, tomé el teléfono.
- Oui, allô?

Del otro lado del teléfono se encontraba don Carlos, hicimos la cita para ver el apartamento en la tarde. Aqui todo el mundo nota inmediatamente que el español es mi lengua materna, por más de que intente hablar bien el acento me delata. Don Carlos no fue la excepción. Me pregunto que de donde venia yo. Pues de Colombia! (Un colombiano nunca niega la tierrita). Que si tenia carro. Pues no! Ah ok, no hay problema digame en donde los recojo. (???) Yo entendí perfectamente pero de todas maneras pedi rectificación. "Pardon, que vous allez.... ?"
- Je vous disait que je vais vous chercher.

Hicimos la cita con recogida en el albergue y todo. Eso es una novedad, siempre nos acompañó un benévolo del SANA o llegabamos por nuestra cuenta. De hecho que a uno lo recoja el proprietario no es usual aqui.

A las dos de la tarde como convenido llegó don Carlos en su camioneta por nosotros. La conversación de siempre entre un quebequénse y nosotros es la siguiente y a los que están por llegar les recomiendo que tengan listas las respuestas a las siguientes preguntas:


1. De donde vienen?
2. Cuando llegaron?
3. Porque decidieron inmigrar a Canada?
4. Como les ha parecido Trois-Rivières?
5. Donde aprendieron francés?

Y en algún momento de la conversación siempre, pero siempre se habla del invierno, que que frio tan berraco, que el record de nieve está en tanto y pues bueno creo que los quebequénses adoran quejarse del invierno. En serio, lo adoran. No he hablado con el primero que no se queje de la nieve.

Como aqui en Trois-Rivières todo es cerca (si uno tiene carro) en menos de cinco minutos estabamos en el apartacho. Primeras impresiones: Frente al edificio hay un parque. El edificio tiene una remise (cabaña) donde hay varios cuarticos que don Carlos llama lockers para guardar los trastos que no se usan. En Colombia le decimos a eso el cuarto de San Alejo. Pasan dos rutas de bus y una de las paradas tiene abribus (cabinita con banco para sentarse a esperar).



Vista desde adentro de un abribus sobre la rue Champlain.


Subimos. El balcón de la entrada es grande. Entramos. Pasamos por la sala, bonita, el cuarto, chevére me gustó el color, la cocina bien distribuda, oh sorpresa: otro cuarto que según nos dijo don Carlos todos sus locataires (inquilinos) han usado como comedor porque la sala y la cocina quedan alejadas (osea que nuestro tres y medio es en realidad un cuatro y medio). El baño, no me gustó mucho pero esta bien. La puerta de atrás con balcon más pequeño que el de adelante pero bastante amplio, con cuerdas para colgar la ropa.

Conclusión: El apartamento más lindo que habiamos visto hasta el momento y el mejor ubicado. Problema: Aún no estaba libre.

Se acabó el tour del apartacho. Don Carlos nos vió medio interesados y nos lanzó de una la pregunta: Lo quieren tomar o no? Nos miramos el uno al otro y le echamos toda la historia. Que estabamos alojados en el albergue, que no tenemos familia aquí, que necesitabamos urgente encontrar algo pues no nos podiamos gastar todo nuestro dinero en hotel. Don Carlos nos respondió que iba a pensar en algo. Y así fue.

En la noche nos llamó al hotel. Que el nos rebajaba la mitad del arriendo si firmabamos el bail (contrato). Ok Don Carlos voy a consultar con mi esposo y lo llamamos.

Faltaban veinte dias todavia para que nos desocuparan el apartacho. Y nos interesaba mucho. Y de remate don Carlos era la cosa más atenta con nosotros, estabamos indecisos. Decidimos ir a charlar con don Iván al SANA, el siempre tiene buenos consejos. Hablando con el entró una llamada de don Carlos. Que había conseguido un hotel más barato para nosotros, que el nos llevaba a verlo. Nos quedamos mirandonos las caras con mi esposo. (Este señor es increíble!).

Don Iván nos recomendó que lo tomaramos si nos habia gustado tanto. Quince minutos después, don Carlos estaba en el SANA esperandónos para llevarnos a ver el otro hotel. En realidad nos llevó a dos. Peleó precios. Nosotros todavia estabamos aterrados. Al fin nos quedamos con el Motel Miami. Nos hicieron un excelente precio por los 20 dias que faltaban si llegabamos a tomar el apartacho. Cuando don Carlos nos llevó de regreso al SANA le dijimos que si tomabamos ese apartamento. Don Carlos sacó un Bail de la camioneta. Ya lo llevaba listo. Nos salió más indio que nosotros. Nos hizo la conquista, nos sedujo y no hubo otra que firmar. Al fin encontramos nuestro sitio!

Pues bueno, ya con el bail firmado, estabamos oficialmente instalados en Trois-Rivières. En veinte dias tendríamos acceso a nuestro primer lugar juntos. A vivir solitos porque en Colombia viviamos con mi suegra (Y como la extraño!). Y al día siguiente, hacer el check-out del albergue.

Llevamos dos meses y cinco dias en Québec. Ni por un minuto nos hemos arrepentido de esa decisión. Y esperamos que todo continue asi, seguramente don Carlos también espera lo mismo.



Fuente del parque frente a la casa. Ya montaron un letrero de "Prohibido bañarse"